EL TERRITORIO INDÍGENA DE ALIWA CUPEPE NO SE VENDE!

El territorio ancestral indígena Sikuani de Aliwa Cupepe se encuentra en el municipio de Cumaribo, departamento de Vichada (Colombia). En medio de este territorio, que conecta las sabanas del altiplano del Orinoco con la selva amazónica, se encuentra un bosque de gran importancia para las creencias y la cosmovisión del pueblo Sikuani.

Este bosque nació en el cráter provocado por la caída de un meteorito hace millones de años. Según el Instituto Humboldt, el bosque de Aliwa aloja unas 1.500 especies de animales y 1.100 de plantas, lo que lo convierte en un ecosistema de características biológicas únicas.

En 1968, grandes terratenientes con importantes intereses económicos en la región y apoyados por el ejército colombiano iniciaron una violenta represión con el objetivo de desplazar a los indígenas de la región del Orinoco. En ese momento, el juez de Villaviciencio declaró, en un informe penal sobre el asesinato de 16 indígenas, que los “indios” no podían ser considerados seres humanos cuando sólo eran animales. El primer desplazamiento de las comunidades Aliwa Cupepe tuvo lugar en 1975, cuando el terrateniente Ricardo Bayona, con el apoyo de la policía de Santa Rita y el grupo armado de “Flavio Barney”, secuestró y torturó a los líderes comunitarios. Como resultado, las comunidades se vieron obligadas a desplazarse, cruzando el río Vichada hacia los grandes bosques tropicales o trasladándose a Venezuela.

Mientras tanto, Ricardo Bayona se instaló en el territorio ancestral y creó una empresa ganadera llamada Camaira. Es en esta época que aparecieron cultivos de coca, pistas de aterrizaje y laboratorios en la selva de Aliwa. En 1994, Luis Eduardo Castillo, líder de las comunidades Aliwa Cupepe, fue asesinado. Fue el impulsor de un proceso de recuperación y reivindicación del territorio ancestral, luchando contra los narcotraficantes, los grandes terratenientes y la guerrilla (FARC-EP). Esta vez, a pesar de la violencia y las amenazas, las comunidades Aliwa han seguido luchando para reasentarse y permanecer en su territorio ancestral.

En 1998, los líderes de las comunidades Aliwa Cupepe solicitaron la constitución de un resguardo – título colectivo que garantiza los derechos de autonomía social, política y cultural de los pueblos indígenas en sus territorios ancestrales. Ante la falta de respuesta de las instituciones colombianas, las comunidades presentaron un recurso de tutela ante el gobierno en 2012. En 2013, la Corte Constitucional de Colombia, mediante la sentencia T-009, ordenó la constitución del resguardo Aliwa Cupepe en un plazo de 6 meses. A pesar de la orden de la más alta institución jurídica de Colombia, el resguardo aún no se ha constituido.

Es en este contexto que en 2018, un equipo de OWAYA (antes conocido como Human Conet) estuvo en el corazón de una alianza entre las comunidades de Aliwa Cupepe, representadas por el Gobierno Mayor -autoridades indígenas tradicionales de Colombia- y la clínica jurídica Aix-Marseille (Francia), con el objetivo de llevar este caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Han pasado más de tres años y seguimos esperando una respuesta.

NO QUEREMOS NI PODEMOS QUEDARNOS DE BRAZOS CRUZADOS